Hoy es sábado.
Alguien hoy se casó y mira, me di cuenta por la historia de Instagram de un mutual, hoy fue un día importante para unos desconocidos, de muchos nervios y bastante tiempo de planeación atrás y yo hoy vi la unión de todo el cúmulo de lo que anticiparon en su bonito evento.
Hoy alguien tuvo un accidente con su carro. [Sí, porque de donde soy decimos carro, no "coche"] Lo presencié mientras venía saliendo del trabajo, dos personas que tuvieron un incidente pero al parecer nada grave, pero sí mucho daño material... y un tráfico de la chingada por culpa de todos los metiches qué queremos ver lo que pasó.
Hoy alguien anda de fiesta, se mira la gente entrando a los bares, o posteando sus cervezas y demás bebidas alcohólicas, cantando, y subiendo selfies; momentos agradables donde el humano adulto escapa de su esclavitud del trabajo (y problemas) por un momento.
Al llegar a mi hogar, luego de cenar, ver mi serie y tomar un regaderazo rápido para que mi cabello se pueda secar antes de acostarme, al finalizar acomodando las toallas en los percheros para que se sequen escucho al vecino en su reunión con «esa» canción que escuchaba siempre con él y me revuelve todo.
Hoy alguien lloró, por escuchar una canción que le recordó noches largas y muy hermosas junto a alguien que no valió la experiencia y aprovechó bajar a la cocina a oscuras a llorar para no sentir culpa por hacerlo por alguien que no lo merece. La luz del arbotante que entraba por la ventana de la cocina a plenas 1:47 am fue el único testigo que le volvió a dedicar unas lágrimas pesadas. Ojalá y sea un sábado de ser las últimas.
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