Personal Passiones

Personal Passiones

jueves, 19 de septiembre de 2024

Prisión

 Dicen que el primer paso es aceptarlo. A veces no es difícil, al menos para mí, admitir que algo me hace daño. Es diferente que haga algo al respecto. 

Sí, me hace daño. Quisiera ser libre. Y no hablo de drogas o algun vicio sintético 

¿No te ha pasado? Que amas a alguien y quieres ya no amarlo. Estoy presa, mi prisión son unos brazos grandes y fuertes, la llave unos ojos que pueden mirar con tanta dulzura y con tanto desprecio también, mi condena son unos labios que me mantienen en esta cárcel al hablarme bonito y feo a la vez. Y mi único prisionero, soy yo al no querer liberarme de tal suplicio. 

Estoy en una prisión de la cual busco como escapar, pero sin salirme.

miércoles, 11 de septiembre de 2024

I still look at him In the back of my mind.

Hola. Bienvenido a la psicosis.

La duda no es qué le digo al corazón... ¿Qué le digo a la mente? cuando tenga que pasar por la abstinencia de una droga que tiene Nombre y apellido.

Y es que aún lo veo a él en el fondo de mi mente, aún en mis momentos más ocupados, en mis días más apresurados, en mis situaciones más difíciles, y en los eventos más disociados. Cada pedazo nuevo de mi mundo va a tener la sombra de lo que fuiste deseando que también estés ahí. Eso es lo que odio del proceso de extrañar. Cada aventura nueva, cada risa que termina en dolor de estómago, cada admiración a un paisaje nuevo, cada noche de luna grande y bonita, cada canción nueva divertida, cada atardecer majestuoso; va a terminar en nostalgia porque tú no estás ahí.

Erróneamente, todo mi mundo lo hice tuyo. Todas la manías, mis espacios, mis rutinas, mis chistes, películas y series compartidas y cada referencia que había, veía, escuchaba y sentía eran por y para ti. ¿Qué vamos a hacer con nuestros chistes? ¿qué va a pasar con ese lenguaje que sólo tú y yo entendíamos? Al final se va a olvidar y terminará siendo una lengua muerta que ya nadie lo va a hablar. Solo en nuestras mentes y mi corazón se quedará.



lunes, 26 de agosto de 2024

Eco de nostalgia.

 Jamás quise perder la oportunidad de verte; desde mis primeros recuerdos al conocerte, el miedo más profundo que albergaba era la idea de tu partida.

No sé ni por donde empezar, ni siquiera habrá planes en navidad, y en tu cumpleaños seré un mensaje más. 

En este instante en el que tu presencia ya no ilumina mi día, donde la risa que solía alegrarme ha desaparecido y los abrazos son solo un eco en el pasado, me enfrento a la pregunta inevitable: ¿qué queda? El peso del dolor y la sombra de la nostalgia. 

Cómo duele este maldito proceso. La incesante lluvia de lágrimas parece no dar tregua en mis mejillas, un deseo constante de que el dolor cese, pero en lugar de disiparse, se expande con el transcurrir de las horas. La ansiedad me abruma, la tristeza no cede. Con cada vez mayor magnitud, este sentimiento me aísla, sumiéndome en la soledad y alejándome gradualmente del tejido del mundo que solía ser mi hogar.

Tú sabes que sigo aquí, no me lo espero pero, de verdad, de verdad, lo espero. Me convertí sin esperarlo en ese ser que molesta con mi presencia tu existencia, qué humillante que quise serlo todo, y soy menos que un insecto qué se estrella en tu parabrisas y sin pestañear limpias y ya... y ya.

¿A los cuántos "te extraño" vas a volver? 

No sé donde está

 ¿Adonde se fue la ilusión y el corazón latiendo con fuerza?

- A unos labios que besan dependiendo del humor, y unos ojos que miran según el deseo.

¿Y el brillo de tus ojos?

- Se quedó en su piel, cuando lo miraba conducir, dormir y y su manera de caminar. Se quedó en él cuando prendía un cigarro, se ponía a trabajar o simplemente miraba al vacío, donde no estaba yo.

¿En dónde esta tus alegrías?

- Se resumen en abrazos y miradas.

¿Y tus ganas de vivir?

- Se lo llevó el tiempo que compartí con la persona que más adoro.

¿De dónde salio tanto hastío y odio por la vida?

- De la falta de su voz, su plática y su sonrisa.

¿Adonde se fue el suspiro de emoción y felicidad?

- Se la llevo la cordura, ahora estoy atada dentro de un manicomio eterno.


Amor o limerencia.

 ¿"Amor" definirá lo que siento? ¿Es capricho como dicen otros? ¿Será un espejismo de lo que no he sentido en tanto tiempo y al fin lo siento palpitar por todo mi pecho, mi cuerpo, mis extremidades, en el calor de sus abrazos, de su mirada, de esa sonrisa tierna?

Amor es sacrificio, ¿verdad? Es que duela cuando debes hacer el bien para esa persona aún cuando te destruye por dentro, y aún así lo piensas dos veces, por si es necesario hacerlo, cuando sabes que sí lo es.

Es no resistir las ganas de mirar esos ojos grandes y de mirada penetrante, que me vuelve loca, que me gusta aún cuando es de molestia, o alegría. No aguantarse de querer provocar esa sonrisa hermosa con sus hoyuelos lindos a los lados asomándose aún a través de esa barba tan exquisita; sentir esos brazos suaves y grandes alrededor de mi cuerpo, aunque sea por un momento, o por toda la noche.

Y al final ya no importa, ni el lugar, ni las personas, todo mi hermoso mundo se reduce a él, estar con él, platicar con él, reír con él, jugar con él, pelear con él. Cada nota exhalada de su boca a forma de cariño, reclamo, risa o cuento; es un beso, un suspiro al alma. Es la tranquilidad y éxtasis de reconocer que estoy aquí, aquí con él, y él conmigo en el mismo plano-espacio. Las almas comparten las partículas de energía por un efímero momento dentro de la basta eternidad, —y eso seguirá siendo tuyo. Mi tiempo, mi verano, te pertenecerá por siempre. Y este amor, o limerencia lo que sea que siento, pero tuyo. Y seguirá siendo tuyo por el tiempo que tú lo Quieras. Tal vez hasta aún más.—

¿"Amor" es pedirle que no me suelte todavía? Que no me haga irme de aquí, porque es lo más sano, aún cuando no quiero irme, no quiero compartirle mi energía y mis pensamientos a nadie más. ¿O estoy siendo tan egoísta por no vivir el duelo que inevitablemente va a llegar?


—Porfavor, aún no me sueltes. Sé que tú tampoco quieres.—

jueves, 22 de agosto de 2024

Estoy renunciando a ti.

 Estoy renunciando a ti, sin realmente renunciar.

Estoy renunciando a ti, en contra de mi voluntad.

Estoy renunciando a ti, porque amo a un hombre que no es mío, nunca lo será, pero pensé que lo sería.

Estoy renunciando a ti, convenciéndome a mí misma que es lo que la gente hace cuando ama a quien no lo ama. Te dejo libre...

-pero primero permíteme unos momentos más contigo, en lo que dura la negación, las ganas de seguir luchando.

¿Es esto un equivalente a dejar que el médico te ponga esa inyección que tanto miedo da? Entre más rápido mejor, más rápido la cura llega, más rápido pasa el dolor.

No puedo con tanta agonía ¿sabes? Sostengo la soga que me hiere a muerte pero no quiero soltarla.

No quiero renunciar a ti, no quiero caminar en puntitas, no quiero esconderme, no quiero fallar, no quiero equivocarme. Pero debo hacerlo ¿verdad? No hay ninguna otra opción, no hay otra manera de escabullirme de la única solución que tengo sobre la mesa. Analizar, calcular, sobrepensar, insomnio, cruda realidad; no hay respuesta, dolor de cabeza. Voy a fantasear un poco para anestesiarme de la tortura que es lidiar por esto, imaginando escenarios imposibles pero bonitos con canciones bonitas de fondo. Algo que me ayude a volver a comer, conciliar un buen sueño, y ser productiva durante el día.

¿Cómo me permití llegar hasta aquí? Ah, sí, el "amor". Cállate y traga, soporta, sé fuerte, resiliente, esto también va a pasar.

Pero cuando pase, seguirá la fobia del recuerdo, duele mirar atrás el sufrimiento que hay, ¿ahora uno más? Qué más da, estoy renunciando a ti, sin realmente renunciar. Al fin de cuentas, la esperanza muere al último. Eso o me muero yo.


miércoles, 17 de julio de 2024

Avoiding

 Ya no tengo mucho que decir que no sepas ya.

Pero ojalá pudieras ver dentro de mí, y comprender todo lo que soy, lo que siento, pienso y la razón de porqué hago lo que hago, conocer a la verdadera yo, y no la que existe en tu mente; y así tal vez, a lo mejor, quizá, pudieras entender mejor y verme con unos ojos distintos. Saber la verdad de la mentira. Y quererme un poco más, o probablemente, olvidarme más rápido. 

lunes, 10 de octubre de 2022

Frío de octubre

 Y se llegó el frío.

Luego de un caluroso y lindo año, llegó una nueva etapa estacional. Llegué hasta aqui con abundancia en amor.What can I say? I’m a lucky girl. 

Hace cinco años no pensaría que mi vida sería así de feliz. Hay días malos, por supuesto. Como en todo, claro que hay su lado negativo. Pero al fin puedo decir que es más lo positivo que cuando hay algo perjudicial en mi vida y me es muy fácil de sobrellevar y poder cambir la narrativa de mi vida cuando las cosas no van bien. 

Luego de tanto tiempo, al fin el frío de octubre no me cala, lo disfruto.

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Purple moon. 🌙

"Ella estaba hecha

de poesía y arte

de historia y cielos estrellados

de lunas llenas y sonrisas 

de sus ojos miel endulzando la vida de cualquiera

Ella mira al mundo con sueños y fantasías,

con alegría y armonía.


Ella estaba hecha de todo lo que la dañó 

de dolor y llanto

de aprendizaje y miradas tristes.


Ella era un cadaver, 

hermoso y radiante

no veía su belleza, 

el resto del mundo sí 

ella es un diamante, 

nadie vale como ella.


Nadie es tú, princesa. 

Eres fuerte, eres imponente.


Ella estaba hecha de carisma, 

de alegría.

de inteligencia 

y dulzura

Al mirarla todos ven luz.


Gracias vida. Por que ella existe.

Gracias vida. Porque existe al mismo tiempo que yo.

Gracias vida. Porque la amo, y la tengo yo."






 Me han hecho escritos ya antes, pero esto tenía que compartirlo. Es demasiado hermoso. No sería el más bello escrito que me han dedicado, pero es el que menos habla de mi intimidad y puede ser público.

Al fin tengo mi historia de princesa de cuentos de hadas. Después de tanto monstruo, soy feliz. No importa si no es para siempre (espero que sí). Nadie nunca me va a quitar esto. 

martes, 21 de junio de 2022

Color mar.

 ¿Has visto la paleta de colores que se forma en la playa? La vista del océano y los humores que produce.

Inspiración. Nostalgia. Paz. Alegría. Tristeza. Infinidad de emociones.

Mi favorita no es el azul del mar. Ese color clásico con el que aprendemos a ponerle a los dibujos con crayolas en el kinder.

No, me fascina el dorado del atardecer. Personalmente prefiero los amaneceres, me dan esa sensación de que una nueva oportunidad de ser feliz empieza, cuando se ve un amanecer. Veo la libertad en la salida del sol a un nuevo día.

Pero ciertamente los atardeceres tienen eso místico y sanador.

En el mar el color atardecer puede ser incluso rosa, o morado, rojo, hasta verde turquesa. Dependiendo dónde veas el mar. Pero el mejor es el siempre hipnótico dorado con destellos lilas.

Hasta siento que abraza y me brinda una paz inmensa.

Si tuviera que decir un color y/o un lugar que me represente. Sería ese. El atardecer dorado del mar. 

Amo para siempre el color mar.




Borrador de hace algunos años.

[Ya sé que no, pero en mi mente sí] T.O.

No son horas para pensarte.
No es prudente tu recuerdo atacando en forma de relámpago cruzando por mi mente.
Recuerdo mucho esa frase tuya que dijiste un día cualquiera, en una conversación cualquiera. "ironía, llueve y yo lloro". ¿Por qué esa frase?
En vez de irónico es poético, y un tanto cliché. ¿Llorar mientras llueve? Todos lo hemos hecho.

No son horas para pensarte.
No es productivo el día en el que por un milisegundo algo me recuerda a ti.
Pasas un momento por mi mente, y ya te traigo dando vueltas conmigo todo el día.
Me mete la intriga por saber de ti. Escribir tu usuario en el buscador y tener esperanza que algo que posteas sea un poco para mí.
Me la haces difícil, porque al presionar 'buscar' borro tu nombre y me castigo a mí misma sintiéndome mal.
Es más fácil imaginarme que todo es para mí, que ver tal vez, la triste realidad. Ya se que no, pero en mi mente sí.

No son horas para pensarte. 
Me haces preguntarme si cuando te pienso por casualidad del destino mi pensamiento se topa en el mismo tiempo que tú pensándome a mí. Y si es así pensar sobre mí positivamente, espero, cruzando los dedos. 

No son horas para pensarte. 
Sé que no vendrás a buscarme.